domingo, 27 de julio de 2008

Musica e ideologia

El siguiente texto es de un amigo. Me gusto mucho cuando lo lei por primera vez, y le pedí permiso para publicarlo, ya que iba a aparecer en una revista. "Ningún problema" me contestó.
Así que esta hoy publicado.

Espero que lo disfrutan, yo coincido bastante con su opinión. Más adelante volveremos al tema música.


EL ARTE Y LAS CLASIFICACIONES
Sabemos que resulta difícil abordar al arte desde los prejuicios propios; con un pensamiento que gusta de las clasificaciones. En cuanto a la música; es muy común, por ejemplo; en los circuitos artísticos cristianos; el utilizar el concepto “música cristiana”; para referirse a cualquier género (rock, pop, etc.) interpretado por músicos de creencias cristianas. También es común el referirse a la música, aunque esta vez interpretada por artistas que están fuera de dicho circuito; con el nombre de “música secular”. El gran problema es el siguiente: decir “rock cristiano” o “rock secular”; es similar a decir “rock budista”, “rock peronista” o “rock zapatista”. Es un género musical; y el músico que está detrás es quien tiene una ideología cristiana, o la que fuera. El oyente luego elige si se identifica con tal ideología, o no. No hay “solos de guitarra cristianos” ni “golpes de batería seculares”. Es interesante observar que algunas bandas, tienen la costumbre de ocultar un tanto las creencias espirituales de sus integrantes; quizás “para no mezclar” (fe con trabajo) para quizá no ser rotulados. Se colocan tales músicos en una postura en la que dicen “preferir dejar que sus letras hablen por si mismas” y luego evaden el tema siempre que pueden; para no quedar así “clasificados”. Tenemos algunos ejemplos de esto en Evanescence (muchachos de ínfulas mas marketineras que góticas) o en Creed (una suerte de Pearl Jam “cristiano” y con pocas luces). “La música no es el mejor lugar para hablar de ideas religiosas” pensaran algunos. Pero en algún punto; sin que haga falta pasar a los encasillamientos; la música; al igual que el resto de las artes; es precisamente el mejor lugar para trabajar todo tema. Si el arte no es un espacio de liberación, de expresión, de verdad; vamos por mal camino. Sería más que interesante que todo artista se posicione al lado de cualquier otro artista con otra ideología diferente a la suya con libertad, y sin tomar distancia.

Iván Pablo Campos
campos_ivanpablo@hotmail.com

viernes, 11 de julio de 2008

Sensaciones y reflexiones 2

El texto de hoy es, tal vez, el más difícil de escribir. Porque requiere hacerse cargo de los propios errores y admitir que uno no es, ni por asomo, perfecto, y que está muy lejos de lo que aspira. Y todo esto es cierto, aunque me averguenze, por mí reacción y por la de los demás.

El lunes volvía del trabajo en la línea 2. Estaba por la zona del Parque Rivadavía, donde una mujer de aproximadamente 40 años le hizo señas al colectivo. Se subio, y detrás de ella subio un hombre grande, calculo que tendría 60 años. Era un linyera, una persona que vivía en la calle.
El hombre, ante la mirada atónita de todos, se sentó en el fondo del colectivo. La reacción fue inmediata: la gente comenzó a agolparse en el medio del pasillo (ya que no querían acercarse al fondo), le exigieron al colectivero que lo baje, el cual paró y bajo para subir a un policía, que finalmente saco al linyera.
Y así terminó todo; el remate fue el comentario de un señor que tenía cerca mio, que dijo: "TE DA LÁSTIMA, PERO NO LO PODÉS DEJAR ARRIBA." Menos mal que no había visto al chico debil mental que siempre sube en la misma parada y que se sentó al lado mío.
Lamentablemente yo no fuí ajeno a todo esto, porque cuando el linyera subio, desee con toda mi alma que no se siente junto a mi.

Es increíble la capacidad que tiene el ser humano para el desprecio y el fascismo. Y tambien lo es la capacidad de hipocresía y estupidez. Es decir, escuche a muchos desgarrarse las vestiduras por la nueva legislación en Europa (donde lo único sorprendente es que se conformen con mano de obra barata como los rumanos y no esclavos latinoamericanos), pero tienen las mismas actitudes fascistas que condenan. Por ejemplo, cuando se refieren a la gente de la calle y desprecian diciendo que "son vagos que no quieren laburar", o cuando dicen que los habitantes de la villa "no merecen vivir, no quieren progresar, son todos negros de m..." y otras cosas que no voy a decir, más que nada porque no quiero ofender a todas esas personas que califican de esa forma, y tiene el nivel intelectual de una esponja, o un cucurucho clavado en el medio del... (elijan la opción que más les guste, tienen los dos extremos).

La peor lucha es encontrar estas actitudes en una comunidad cristiana, que supuestamente debería encargarse de aliviar el dolor, de combatirlo. Sin embargo es cada vez más común escuchar estas frases así a la ligera, como esperando un apocalipsis que equilibre las cosas y permita a los neonazis volver al poder, a los milicos malparidos volver al poder, a la policia volver a su antiguo esplendor, y poder llenarse la boca predicando acerca del temor. En una palabra, volver al medioevo.
Pero bueno, no puedo yo tampoco lavarme las manos. Porque responsabilidad en esto tambien tuve. Y ahora que estoy al pedo, escribo en un blog pedorro sobre este tema, creyendo que así puedo cambiar el mundo, que loser!!!!

Gracias por leerme.

sábado, 5 de julio de 2008

Sensaciones y reflexiones

Bueno, a pedido de algunas personas lectoras de este blog (porque en serio, hay gente que lo lee, aunque parezca una mentira), vuelvo a lo religioso para la nueva entrada de hoy.
Volvemos a las mismas advertencias de siempre; por una cuestión obvia no las voy a reiterar, ustedes ya saben cuales son. Lo único que digo es que recuerden que es tan solo mi visión de las cosas y no la verdad absoluta.


Martes 1 de julio del 2008, más o menos las 11:30 de la mañana. Por un trámite del trabajo tuve que ir al centro, por la zona de Tribunales. Como trabajo en Balvanera, no tengo nada directo hasta allá, o por lo menos no que yo sepa (se aceptan sugerencias). Así que camine hasta Córdoba y Callao y después me metí derecho por esta última, rumbo al Congreso para tomar un colectivo.

La parada está justo enfrente de la Plaza del Congreso. Y yo miré la plaza, a ver si era cierto eso de las carpas (especialmente en un mundo donde para desinformar, los medios justamente informan). Y si, era cierto, las carpas estaban.

Así que me puse a orar ahí mismo, deseando que eso que había escuchado en la radio, y ese tipo que hablaba en representación de ella no fuera cierto. Porque no queda muy bien...pero no, era cierto. Vi con bronca e impotencia que la carpa de los evangélicos estaba.

¡Esas son las cosas que me gustan de nosotros, los cristianos! En una plaza donde hay consignas políticas de gente que compite por ver quien puede morder un poco más, quien le chupa las medias a la presidenta mejor, quien puede meter más gente en las próximas elecciones del 2009, los evangélicos deciden entrar. Justo en esa, que no deben entrar deciden estar.
Cuando se los consulta por el motivo de su estadía responden: "Vinimos autoconvocados. Vinimos a orar por el país. No estamos de parte de nadie, somos apolíticos." ¡Que bueno! ¡Que bueno que aclaren eso en un país donde:

1) Existe la posición apolitica, sería algo así como un "nosotros queremos lo mejor para el país, pero no queremos involucrarnos en el país."
2) Existe eso que se llama autoconvocados: ¡claro que existe! Todo Belgrano se autoconvocó en los cacerolazos y los saqueos del año 2001 fueron espontáneos.
3)Venimos a orar por el país: seguro tienen mejor merchandising que las otras carpas.

Estás son las cosas por las cuales después la sociedad nos ataca. Porque o no nos involucramos, o nos involucramos mal, en lugares donde no hay que estar estamos. E invertimos dinero en movilizar las masas, y coqueteamos con el poder.
Recibimos con los brazos abiertos a asesinos como Sobisch, y oramos por candidatos tan buenos, eficientes y a favor de los más necesitados como el actual Jefe de Gobierno, o los líderes muy sueltos afirman como deben terminar con los problemas de un país como Venezuela, o apoyan la guerra de Irak. Y no nos olvidemos la opinión que tienen ante temas como la invasión sionista y la matanza de niños y mujeres por parte del valiente ejército israelí, tema que sustenatan generando un nuevo mercado: la cinecia ficción cristiana.

Es bueno saber que para esas personas yo no soy seguidor de Cristo, y que esos mismos no me dejarían entrar a la iglesia. Significa que tan errado no estoy, después de todo. O por ahí si, que se yo.

Gracias por leerme.

viernes, 27 de junio de 2008

Peliculas recomendadas: El regreso de Todopoderoso

El regreso del Todopoderoso es una continuación de la pelicula del mismo título, Todopoderoso, con Jim Carrey como protagonista. Aquellos que hayan visto dicho filme, recordaran la trama: un periodista molesto con Dios (personificado por Morgan Freeman) cambia roles con él. Al principio todo es divertido y fácil, pero luego las cosas se complican. En fin, es una pelicula divertida, una de las comedias a las que Jim Carrey nos tiene acostumbrados.

Todopoderoso 2 es diferente. No radicalmente, pero si en su contenido. Protagonizada por el genial Steve Carrel (El Superagente 86, The Office, Virgen a los 40), que personifica al presentador de noticias a quien Jim Carrey le robo el puesto (¿se acuerdan?), ahora electo senador. En esa posición es elegido por Dios (Morgan Freeman, nuevamente luciendose) para construir un arca y salvar a los animales de un nuevo diluvio. La incredulidad de Carrel se va perdiendo ante las señales inequivocas de que es algo serio, y no imaginado, como su transformacion (literal) en Noe.

Es una pelicula aun más divertida que la anterior (a mi criterio), con más bromas y un gran actor que esta pasando por un muy buen momento. Sin embargo algunos detalles le sacan gracia. Como no puede ser de otra manera, Hollywood trabaja con estereotipos. Tal es el caso de la secretaria afroamericana del protagonista, de voz aguda y con una broma cada vez que habla. Al principio es gracioso, pero hacia el final se vuelve un poco insoportable.

En definitiva, una pelicula para ver y disfrutar de Steve Carrel, que se luce. Completan el cuadro John Goodman (Los picapiedras, El gran Lebowsky) como el malo de la pelicula, Morgan Freeman como Dios y Lauren Graham (Gilmore Girls) como la esposa de Carrel.

martes, 17 de junio de 2008

¿Cristina o el campo?

-¿Estás con el campo o estás con Cristina?
-¿Cómo?
-Si, viste lo del conflicto entre el campo y el gobierno... ¿De qué lado estás?
-Ah, mirá vos, no sabía que eran bandos que se enfrentaban.
-Eh...
-¿Te das cuenta que le estás preguntando a un ciudadano argentino si está a favor de un grupo económico o del gobierno que tiene, no?
-Si...
-Ajá...
-Bueno, ¿y entonces?
-¿Entonces qué?
-¿Estás con el campo o estás con Cristina?

Esta es una conversación que me vi obligada a tener muchas veces. Hasta el hartazgo. Como si una situación tan compleja pudiera definirse en dos palabras. Como si se tratara de un país dividido por la mitad, donde sus habitantes tienen que elegir de qué lado de la línea se ponen.
Caminaba por las calles de Belgrano, pretendiendo tomarme un colectivo (ilusa de mí) el día que, podría decirse, estalló el conflicto. Veo policías cortando Avenida Cabildo y a lo lejos comienzo a escuchar ese clan, clan, clan, clan... ‘¿Por qué demonios golpean cacerolas ahora?’, pregunto casi en voz alta. Me acerco. No por interés periodístico, qué va: la parada está en esa cuadra. Eran mayormente mujeres, señoras con ruleros y polleras por debajo de las rodillas, mujeres treitañeras con o sin sus hijos, y algunos pocos hombres, unos de lentes, otros pelados. Pocos jóvenes. Pocos, pero no ninguno.
Por supuesto el colectivo se desviaba más de cinco cuadras adelante, así que como fui tuve que volver, y abusar avergonzada de una cama ajena.
Sorpresa la mía cuando, a la mañana siguiente, comprendo por fin qué estaba pasando: el gobierno había aplicado retenciones a las exportaciones, los inversores agrarios no estuvieron de acuerdo con ello, y una buena parte de la población de la capital se ‘puso de su lado’.
Quiero aclarar algo antes de continuar. Según me dicen por lo que suelo decir, soy un poco machista y bastante gorila. Eso es lo que estiman otros, yo no me voy a autodefinir ahora (a quién le importa, además). Digo esto para que el lector desprevenido que no me conoce comprenda de dónde viene mi opinión: de alguien que suele pudrirse de las estupideces femeninas antes que de las masculinas -tal vez por tomarlas como propias-, y que no tiene ni una pizca de simpatía por el peronismo, ni mucho menos por ninguno de sus representantes.
En Buenos Aires algunos ya veníamos sintiendo que el gobierno no era bien recibido. Mejor dicho, que la Presidenta era vista con mala cara por la opinión pública. Prepotencia, paso de mando entre esposos, ministros dudosos... claro, con todo esto, como para no caer mal. Y todas esas faltas previas del gobierno se le vinieron encima.
‘A la próxima que se mandan, la gente explota’. Y explotó.
¿Qué importaba si esta vez el gobierno de la Nación estaba en su derecho de cobrar las retenciones? ¿Qué importaba que se le gravaran los impuestos a un sector que nunca hizo nada bueno por el país, que apoyó dictaduras? ¿Que se quejó cuando le iba mal y cuando le iba bien, mutis por el foro? ¿Qué importaba que ese gobierno hubiera sido electo con casi la mitad de los votos a su favor? ¿Qué importaba si cada sector opositor iba a aprovechar esta situación para sacar la mayor ventaja posible?
Es fácil agarrar la cacerola y el cucharón, bajar del departamento y golpear hasta que quede la última olla abollada. Reflexionar sobre la situación es un poco más complejo.
Es necesario que recordemos algo que nos enseñaron en la secundaria, y a algunos después, en la facultad: el tipo de democracia en nuestro país se llama representativa. Esto significa que el pueblo delega la soberanía en autoridades elegidas de forma periódica mediante elecciones libres.
Delega la soberanía.
¿Quedó claro? Por las dudas lo digo otra vez:
DELEGA LA SOBERANÍA.
Lo que significa que, una vez electo, el gobierno está en su derecho, dado por el pueblo mismo, de tomar las decisiones que considere correctas y no necesita pedir permiso a nadie. Todo esto siempre y cuando, claro, no se viole la constitución y las leyes previamente establecidas. Por lo que se entiende que algunas de sus decisiones tienen que pasar antes por el Congreso de la Nación.
La situación que se presenta no es otra que esta: se le intenta cobrar a un grupo una parte de lo que gana para que pase al acervo nacional; el grupo no quiere; la ciudadanía lo acompaña, no porque esté de acuerdo con el grupo sino porque está en desacuerdo con su gobierno -con su propio gobierno-; el grupo reclama hasta que las cosas salgan como quiere.
Flaco favor se hizo el mando actual a sí mismo con los discursos que en lugar de acercarlo a la gente lo alejan, la represión en los cortes, y los impresentables de siempre que salen a defenderlo.
Pero todos estos errores no implican que dejemos de recordar que nuestra democracia es representativa, y que hasta la culminación de su mandato, Cristina Fernández puede tomar las decisiones que le parezcan correctas en tanto cumpla con los requisitos constitucionales. Y al que no le gusta, que en lugar de reclamar por una medida que no le parece, exija un cambio en la Constitución, y que en lugar de una democracia representativa tengamos una democracia directa, en la que decidamos de mutuo acuerdo qué se hace y qué no.
Ahí sí vamos a empezar a hablar en serio.

Emile Bari Azah.

miércoles, 4 de junio de 2008

"Yo siempre llego tarde a todos lados" (o "Crónicas del que nacio diez minutos tarde")

Este nuevo texto es cien por ciento verídico, por más que les resulte falso. Son hechos reales que me pasaron y que me gustaría compartirles; la idea es divertirse un poco despues de algunos textos un poco más serios. Es más un deseo que una realidad, posiblemente, pero bueno...espero que lo disfruten y se diviertan.

Yo, Marcos Serrao Gomez, tengo el sentimiento de que de que nací tarde. Naturalmente, llego tarde a todos lados diez minutos (o sea nací diez minutos tarde). Lo peor de eso es que, por más que me esfuerze para llegar temprano, no lo logro. Y tengo que empezar a prepararme una hora antes de salir para llegar apenas diez minutos tarde.
Les voy a dar cautro ejemplos puntuales de mis llegadas tarde.

1) Inglés: en la escuela primaria, yo tenía inglés a partir de cuarto grado. Ustedes no se dan una idea de como lo sufrí. Ahí llegué tarde dos veces, la primera en no saber ni una palabra del idioma. Eramos veinticinco chicos de los cuales cinco estábamos en el grupo de losque "no saben y encima no aprenden". Así que fuí uno de los cinco chicos que dieron un examen final, el cual gracias a Dios (y a al profesora!!!) aprobé.
La segunda llegada tarde fue en séptimo grado. Inglés era hasta sexto grado, por lo que cuando pasé al grado superior me alegré bastante. ¡Ya no tendría que sufrir con el dichoso idioma! Error!!! A principio del año escolar, la directora anuncio:
"Y CON GRAN FELICIDAD, ESTE AÑO IMPLEMENTAMOS INGLÉS TAMBIEN PARA SEPTIMO GRADO". Sin comentarios.
2) Basket: en tercer grado empecé a jugar al basket. Me encantaba este deporte y d hecho duré bastante, cerca de cinco años. En séptimo grado me hice socio de Velez y empecé a jugar ahí. Tengo que decir la verdad, no era Ginobili pero me las arreglaba bastante bien.
Soñaba con llegar a ser federado. NO NO NO NO!!!! (como diria Irma Jusid). Nunca pude demostrar como jugaba, porque los partidos eran los sábados, día que yo cursaba para dar el ingreso al nacional Buenos Aires. Encima de eso, y nunca supe por qué, los que se encargaban del tema nunca iban a vernos en los entrenamientos...fueron solamente un día que yo falte porque tenía que estudiar.
3) Cuando quise comprar una computadora: año 2000. Yo todavía no tenía esa pantalla mágica, capaz de dar tanta felicidad, en casa... de hecho y aunque no me lo crean tengo computadora desde el 2006 recién. En fin.
La historia es la siguiente: una tarde acompañe a mi mamá a hacer unas compras (porque hubo una época en la que eera un buen hijo). Ví un cartel pegado que decía :"vendo computadora pentium no se cuanto, windows 98 (creo), acceso a internet, en buen estado, 100 $". Llame a la persona, con autorización de mi mamá por supuesto, y pregunté por la máquina. "Disculpá" me dijo el tipo, "pero ya la vendí." Y despues vino el tiro de gracia: "Llegaste tarde".
4) Compañera de secundario: después de estarle a una amiga atrás durante casi casi tres años, me decidí. Junté valor y me dije "voy a invitarla a salir al cine". Yo estaba en quinto año, era el último día de clases y podía ir vestido como quisiera. Así que me bañe, me perfumé, me vestí muy bien compo para ir y encararla, y llegué justo cuando salía. La ví y dije "ahora o nunca".
Justo estaba llegando adonde estaba ella cuando me llama un amigo, que no tenía idea de que me gustaba la flaca.
-¿Sabés la noticia?- me dice.
-¿Qué pasó?
-Se puso de novio X e Y.
¡Justo x, la flaca en cuestion! ¡Y justo con Y!!!
Lo peor del asunto es que, encima de que llegué tarde, tenía que seguir viendola, porque era el último día de clases...antes de las vacaciones de invierno.

Estas son algunas de mis llegadas tardes. Son 100 % reales, como dije antes. Hay muchísimas más, pero las estoy guardando para dos libros exclusivos del tema.
Gracias por dedicar unos minutos a leerme.

jueves, 29 de mayo de 2008

Satanizando a Satanas (o Mas papistas que el Papa)

Vuelvo a agradecerles a todos susu comentarios del texto anterior "POR UNA SOCIEDAD MAS JUSTA, QUE NO SE CULPE A NADIE (!!!)", no solo porque la critica del libro no aspiraba a recibir elogios o criticas sino porque, ademas de que fueron bastantes (y no todos publicados), me dejaron pensando. Todos lo hicieron, asi que gracias.
El texto que sigue a continuacion retoma la cuestion religiosa, pero desde otra perspectiva. Espero que lo disfruten asi como yo lo hice al escribirlo. Y repito: esto no es más que un intento de pensar, no un deseo de imponer una verdad. Es tan solo una reflexión.

El nombre de la rosa es un libro fantástico, en todo el sentido de la palabra. Cuando lo empecé a leer, en el año 2003, me cautivó la parte policial. Cuando lo empecé a leer en serio, me abrio la cabeza. Las discusiones teológicas me resultaron muy interesantes (y algunas hasta actuales), y no por mi condición de creyente presisamente. Debo confesar que en esa época estaba muy cercano al agnostisismo, pero eso no importa ahora.

El libro se inicia con la llegada a un monasterio de un monje lamado Guilermo y su discípulo, Adso. Debido a que Guillermo es un antiguo inquisidor y un hombre de inteligencia suprema (y a pesar de esto me siento muy ligado a él no por su inteligencia ni por su antiguo oficio), se le encarga una tarea: echar luz sobre un misterio, una muerte atribuida a causas sobrenaturales. Dicho de otra forma, un demonio.
A medida que el protagonista empieza a investigar al respecto, más comienza a convencerse de la naturaleza humana del asesino. Y en un momento determinado de la narración lanza una frase tremenda: "La única presencia del demonio que veo aquí es la que ustedes quieren que vea".

De eso se trata el texto, para el que no lo haya adivinado pese al título. Muchas veces nos manejamos de esa forma, por no decir la mayoría. Culpamos a Satanás (o el Diablo, o el Mal) por todo, o le atribuímos cualidades que no tiene.

Creo que tanto Dios como el Diablo existen, porque sino no habría equilibrio en el mundo. Creo que, de la misma manera en que Dios inspira a personas para trabajar para él (como lo puede ser un cura tercermundista o cualquiera que tenga un gesto de amor al prójimo, como ayudar a cruzar a un ciego la calle), de la misma manera Satanás inspira a personas para obrar por él. No me cabe la duda de que la junta del 76 entra en esta categoría; ni hablar del nazismo, o de los soldados de Israel que asesinan abiertamente a ancianos, madres y niños que se defienden con palos o piedras. Tambien están aquí los asesinos, los violadores, los opresores, los racistas, los genocidas, los antisemitas, todo el que atente contra el otro en cualquiera de sus formas.

Creo que el Diablo (o el Mal) tiene poder, pero bastante limitado. Por eso es que, cuando escucho gente que espiritualiza de más y le echan la culpa por todo, primero analizo lo que dicen, y si no cierra (como es la mayoría de los casos) no puedo evitar una sonrisa. Porque la mayoría de las veces eso es patear la pelota afuera, no hacerse cargo de las cosas. Cuando, por ejemplo, miro a una chica y mi amigo cristiano me sale con eso de la tentación y del deseo y la codicia y el pecado y la caída y Satán...sin embargo no fue él por quien gire la cabeza y me quede babeando como un estupido. ¡Fue por la chica! Es una reacción natural y hormonal.

Lo que es más grave es la obsesión que tiene el ser humano (y muchas veces el cristiano) por encontrarlo, aun en las letras de música y el anime. Hace cosa de dos meses vi un documental sobre la música, en el que se presentaba un pastor cristiano británico que analizaba las letras de QUEEN en bsuca de mensajes subliminales. Tal vez sea que me encanta esa banda que piense de esta forma, pero Inglaterra en los ochenta (época de la pelicula) estaba con crisis económica, altos índices de desempleo, una guerra y mil líos más. ¿No les parece que había temas más importantes para tratar? ¿No habría que haber denunciado esos flagelos más que satanizar al rock? ¿No habría que haber dado esperanzas a los jóvenes, a los desempleados, a los veteranos, a los desesperados? ¿No era eso más importante, no era eso más cristiano, más agradable a los ojos de Dios, si se quiere?
Lo mismo sucede con series como Caballeros del Zodíaco. Millones de veces escuche hablar contra esos dibujos. La mayoría de las veces la gente que hablaba no tenía conocimiento de los usos de la cultura oriental. Mucho no voy a ahondar en el tema, pero eso no responde a una inspiración maligna; el hecho que denominen a personajes con nombres como Hades o Lilith tiene que ver con un desconocimiento de la cultura occidental, el mismo que tenemos nosotros de la oriental.

Para terminar, me viene a la mente una caricatura que me relato un ex profesor mío de periodismo, que además es teólogo. Cada vez que culpamos a Satanas por cosas que no le corresponden y nosotros hacemos, él dice: "¿Tan malo soy? ¿Otra vez a mí? Por lo menos me buscan en esas giladas y no en lo importante, como el nazismo, la intolerancia, la opresión del débil, el capitalismo. Por lo menos genero que no se hagan cargo de sus vidas. Por lo menos los engaño y los distraigo, porque en eso si que soy bueno".

Espero que les haga pensar. Espero sus comentrios. Esto no es una verdad absoluta sino tan solo una reflexión.
Gracias por dedicar unos minutos a leerme.