Sinceramente, hoy muchas ganas no tengo de escribir. Recien vengo de taekwondo y estoy muy cansado.
De paso les comento que junto con un amigo estamos iniciando un nuevo espacio llamadoOjos de Video-tape, dedicado exclusivamente a videos musicales. Dense una vuelta si quieren, prometo esforzarme por postear buena música.
Paz y bien.
La pobre dama
La pobre dama vino a buscar
y logró encontrar
lo mismo que afuera.
Antes se sentaba en la calle
ahora giraba en círculos
La pobre dama llevaba en su frente
la marca imborrable;
de las pezuñas de caviar
de los reyes cerdos.
No paraba de girar en círculos
mientras sus hermanos
tallaban en la puerta de la casa de Dios
a un Cristo rico y pulcro
Y los jóvenes reían;
y la dama dejaba caer su último diente.
El Cristo de joyas no hacía una ronda con los pobres
para bailar y cantar himnos;
Para gritar ¡Aleluya!
Porque temía que se le llenara de microbios la mano.
Y yo debería haber actuado
Pero tenía miedo a los microbios
Y si la besaba; a que se pudran mis labios.
Pero el Día del juicio llegó como espada de dos filos;
Y formó un gran torbellino blanco;
Desde las nubes; ante los ojos de tantos incautos.
Y nuestro Cristo rico y pulcro
comenzó a deshacerse
Y el oro que lo conformaba se esparció sobre la cuadra
Simplemente, un nuevo texto de Ivan...que lo disfruten.
¡CUIDADO CON LOS HITS! –UN ÚLTIMO COMENTARIO-
¡No aclares que oscurece!
Muchas veces el hit carece de sutilidad y es redundante. Se agarra fácil; como una sortija a la que arrebatás al primer manotazo.
Me viene a la mente una anécdota media volada: ayer estaba leyendo acerca de cómo las tribus esquimales se ocupan de los ancianos: cuando el pobre abuelo ya carece de dientes; le mastican la comida y se la ponen en la boca. Chocante para nosotros, chicos finos de ciudad, ¿no? Comparto esta imagen un tanto ilustrativa: digestión sencilla; porque ya viene bastante masticado.
“¡No aclares que oscurece!” reza un dicho popular. Escuchando algunas cosas, uno se siente de pronto en unas tinieblas tan oscuras como “aclaratorias” - no es contradicción.-
Y para explicarme viene a mi mente un hit de Nelly Furtado; que me provocaba estreñimiento allá por el 2000 o 2001. ¿Se acuerdan? Repetíaunas 150 veces: “I’m like a bird;I’ll only fly away”. La primera de estasfrases era su título.
Lo repetía tanto que daba ganas de decirle: “¡ya entendí que sos un puto pájaro! He aprendido el concepto, que no es muy complicado”. Igualmente, luego de ocho años nuestros oídos siguen siendo “entrenados” por gemidos de alimañas más redundantes; muchas con peor gusto.
Los primeros “nombres”
Da la casualidad que siempre son los mismos. Imaginemos esta conversación:
- ¿Arjona te gusta?
- Y no. Su prosa está sobrevalorada; y para colmo aparece hasta en la sopa.
Arjona le quita años a mi vida; y vida a mis años.
- ¿Y Juanes?
- Ehhhh… ¡Arrrrggggg!!
- ¿Maná? Esos saben.
- Mi nuevo sofá es tan “cómodo” como ellos.
- Probemos con unos bien criollos: ¿Los Nocheros? Cantan bien.
- ¡Ayudame, Gauchito Gil!
- Pero… ¡no te gusta nadie!
¿Nadie? Pero… ¡cómo! ¿solo hay tres o cuatro?
Está muy bien el pretender vender, ya que para el músico profesional; su música es el modo con el cual pagan sus cuentas y dejan a la discográfica sonriente… pero:
- Cuando esto parece que no se complementa; sino que reemplaza a una evolución artística.
- Cuando se aprende a ser solo un monaguillo fiel de la industria discográfica.
- Cuando uno se siente cómodo siempre en el mismo lugar, sin arriesgar demasiado, sin jugarse - porque: totala la gente le gusta-
- Cuando cada disco es un cobarde reciclado del anterior; otra oportunidad para volver a repetirse y a plasmar nuevamente las mismas temáticas y/o conceptos.
Ahí, el panorama se pone feo.
Sostengo que lo peor es cuando se crea un círculo nefasto en el que público y artista se sienten cómodos con más de lo mismo. Ellos venden bien, la compañía está contenta; son aplaudidos. Le sirven a su fiel sequito de seguidores el mismo plato siempre. Total ya se ha forjado a un público que no pide mucho y siempre se va con la pancita llena. ¿Para que correr riesgos entonces? Son elecciones. También creo que hay espacio para decidir cuando te dicen “vos tenés que hacer esto”.
Resumiendo, son elecciones. Yo también haré la mía no eligiéndolos.
Y ahora: ¿qué decir en cuanto al rock? Esa música rebelde que parece no nos traiciona…
Nuestro rock; precisamente por estos días, necesita una buena limpieza… al menos en los “primeros puestos”. Que haya lugar para otros que se la jueguen un poquito más. Gente nueva, con nuevas ideas, con nuevos conceptos. Pero existe un muro funcional que hay que tirar abajo.
Me enrolaré en un cacerolazo por este motivo… al grito de “¡que se vayan todos!”
Somos los mismos de siempre
Y se nota; con todo lo bueno y lo malo que eso implica. Aunque no solo el rock bautizado como “barrial” carece de ingenio al haberse vuelto estereotipado, precario, previsible, tan caricaturizado que sus exponentes parecen personajes de si mismos.
Estos detalles y otros no solo se repiten en ellos, sino en casi todo el panorama local: las voces no educadas o anti- educadas; provocando la sensación de que cualquiera que se atreva podría reemplazarlos en el micrófono. Al cantar, los mismos problemas de timbre, impostación, y –en muchos casos- de afinación. (*)
(*) En el caso “problemas de timbre”,escuchemos a Dárgelos, de Babasónicos. En el caso de la “impostación”: a varios nombres del rock barrial, a Chizzo, Juanse, a Junior (la 25) etc.
Entonces, cuando estemos estudiando canto y nuestros amigos nos pidan que les cantemos algo, no deberíamos tener vergüenza. Lo mismo, si tocamos la guitarra.
El crítico Marcelo Montolivo escribió una vez en la revista La Mano: “El capitán Beefhart - colega de Frank Zappa; un innovador del rock experimental y psicodélico estadounidense que se mantuvo musicalmente activo desde mediados de los 60 a principios de los 80-cuando consideró que no tuvo mas nada que decir; continuó laburando de pintor, es decir se retiró.
Un digno ejemplo que muchos deberían seguir.
Al menos para que no nos pase como en “Black hole sun” de Soundgarden. Un video fabuloso que tanto me asustaba cuando era chico, en donde se muestra como “la cosa no da para más” y un torbellino enorme surge; llevándose todo y a todos.
Perdon a todos por las demoras...tuvimos que hacer unos cambios de ultimo momento, que atrasaron todo, pero bueno, eso ya paso.
Y ademas de renovados, volvemos con una nueva seccion: la de Ivan (LA DEOCEAVA VERTIENTE), que escribira de todo un poco. Y hoy, en nuestra REINAGURACION, les presento una nota suya, la ultima que escribio!!!!
La verdad, y no lo digo porque seamos amigos, se paso. Muy buena, disfrute leyendola y hablando con el del tema.
Espero que la disfruten.
GUARDA CON los “hits”
Al tomar el colectivo para ir a trabajar me encontré con un chico que leía compenetrado lo que parecía ser una revista de rock.
Al acercarme; pude comprobar que estaba equivocado. No era una revista de rock.
Porque era la Rolling Stone.
Caras y Gente son revistas de rock.
Tengamos cuidado; porque hay revistas que hoy no sirven ni para empezar.
Lo peor; veo como portada a un rostro que me produce tensión: a Chris Martin de Coldplay acompañado por un siniestro título: “La estrella de rock del siglo XXI”. Terrible. Si; una suerte de status perverso.
Considerar rock a Coldplay, con sus melodías (si bien agradables y creativas en algunos casos) previsibles; no es bueno. Una música “escuchable”, “entretenida”, “pegadiza”, y lo peor de todo “agradable al oído”. De todos modos, dijimos que se trataba de la Rolling Stone.
Puede que esta sea una concepción fundamentalista; pero para mí el rock te tiene que arrancar la cabeza. Es la música que no escucharías al lado de tu abuela y tu mama. Puede ser “virtuosa”, “bien compuesta” y lo que quieras; pero no se si es lo mejor que sea “escuchable y“una música entretenida”.
Coldplay es rock para la pasarela de Giordano.
- Bueno, pero después de todo es música ¿no? y pega; que se yo- dirán algunos.
Si, pero presta atención a que es “lo que te pega”. La música no es un estribillo que te lo meten diez veces como si fueran diez balazos a la cabeza. La música tiene que conectarte. Tampoco es - como decía el crítico Marcelo Montolivo en una de sus clases – que "yo me siento medio depre; y entonces me pongo un tema de Radiohead para que me acompañe"; o "tengo ganas de correr una maratón y me pongo a Los Ramones". Es más que eso. La música te conecta, te muestra cosas; puede abrirte mundos, te puede cambiar la cabeza, ¡y no solo por las letras! Sino por el discurso sonoro. Que de muchos tipos vale la pena escuchar.
Hay música que soporta el paso del tiempo; hay música que no. Ayer puse “In the Court of the Crimson King” el primer disco de una banda de rock progresivo llamada King Crimson. ¿De que año es ese disco? 1969. Parece que lo sacaron hoy.
Las canciones de los Beatles que bién conocemos promedian casi todas los 40 años. “Dark Side of the Moon” de Pink Floyd tiene casi 36 años; y Hendrix, que tiene algunos mas; está mas vigente que nunca.
Esa es justo una característica importante de las obras de arte: el hecho de que en su momento ya estaban adelantadas a su época, y que incluso hoy mantienen su vigencia.
Porque para que pasen 35, 40 años o más y todavía se continúe hablando y dedicando páginas de análisis a “tal disco”, evidentemente algo pasa.
Idealista, ¿no? ¿Pediremos demasiado? Difícil para el oído medio (porque hay que entrenar “la escucha”) que hoy en día esta muy bombardeado por el “hit” y parece ser que no se banca algo más complejo. Estamos tan poco entrenados que ir un poquito mas allá sería por ahí pedir demasiado.
Como las madres que le compran a los nenes los disquitos de “High school Musical", “Patito Feo”, “Teen Angel”. Las mamitas piensan que porque los nenes tienen 6 o 9; lo normal es que esten mirando eso. ¡Después no te quejes si se te ponen medios nabos! No te digo que escuchen rock progresivo; pero alumbrales un poquito más la vida; mostrales que además de eso existen otras cositas mas piolas; que los nenes algún día te lo van a agradecer…
En resumen; la música te tiene que ayudar a que seas mejor de lo que vos sos. (¿para que querés ser peor y con menos luces?)
Intentemos buscar en la música un poco más que “algo que nos pegue”.
SI SI SI, CLARO QUE SI!!!!TENEMOS UN NUEVO TEXTO DE IVAN CON NOSOTROS!!!!
La idea del texto surgio de una ironía mía que no entendio. Asi que le pedí que escriba un texto hablando del rock, de si es lo mismo de sus inicios (ya que el sabe más de música que yo).
Bueno, los dejo con el texto en cuestión. Gracias por leer este blog y el texto.
El solo de guitarra lo toca el marketing Lamentablemente no siempre el rock es tan confiable como parece. En muchos casos es como un animal que ha sido completamente domesticado; que le han limado las uñas, arrancado los colmillos; y ahora baila según como le indiquen los hilos del titiritero de turno. ¡Triste! Ya que una de las características del rock es que no debe - o al menos no debería- ser funcional. Pepsi Music, Quilmes Rock, Personal Fest… ¿alguno mas? En estos malditos días; una y otra vez el rock le da un buen apretón de mano a las marcas. Ahora mismo al siniestro círculo rojo, blanco y azul de Pepsi; marca que no satisfecha con llenarnos las bocas –y las mentes- con su colorante gaseoso que nos corroe los huesos y el esmalte de los dientes; se impone nuevamente como maestra de ceremonias de un ritual ¿rockero?: el “Pepsi Music edición 2008”. Cada vez “se anima a mas” como reza su eslogan publicitario. Hoy el solo de guitarra lo tocan las marcas. Son ellas quienes marcan la pauta; no las bandas, no un sonido; no los estilos. Algunos sátrapas que vienen: Después de visitar a un amigo en una zona bastante insegura de Buenos Aires; al retirarnos a la madrugada este nos advirtió con tono firme: “cuidado con los oportunistas”. (que desfilan por las calles de la zona) Lo mismo digo en este espacio, también con tono firme: “cuidado con los oportunistas” (que desfilan por el Pepsi Music) Los señores a saber: The Cult: un bostezo ochentoso de “The Doors”; cuyo vocalista Ian Astbury reemplazo al querido Jim en la gira curro/somos viejos/ necesitamos plata porque se acaba 2002. Una serie de performances en la que Astbury jugó a ser Morrison una vez más. Como a mi gusto igualmente son interesantes, iría a verlos; pero antes me tengo que comer a Juanse y a los pibes de Pier (¡¡que no son ninguna copia de los Redonditos!!! ¡¡No!!!). A veces el “llenar vacíos” es toda una salida laboral. Comentario al margen: confieso que varias veces me ha costado - y me cuesta- reconocer cuando es un tema de: los Redonditos - del sobrevalorado “Indio Solari” en su etapa solista - de Skay (también en su etapa solista) - de Pier. Pero bueno, no importa; de todos modos sus seguidores los aclaman. ¿Sabrán ellos la diferencia? ¿Logran identificarlos? Montley Crue: una de las bandas mas mersas y con menos compromiso ideológico. Pioneros del “metal cheto”; que enseña que mientras tengas una Harley Davidson, licor, un par de mansiones en Beverly Hills y una mina que es tapa de Playboy al lado tuyo, todo bién. Después, que el mundo arda. Los sátrapas de Babasónicos y el doble discurso que los caracteriza: anunciándose como unos revolucionarios al tiempo que hacen canciones como “putita; traga tu galletita” o “Tengo que aprender a fingir mas y a pilotear lo que siento” (¿un himno a la hipocresía?) Canciones tan “revolucionarias” y “subversivas” como Marcelo Tinelli (otro perverso). Pan y circo. Rock para la pasarela de Giordano; para ambientar locales de ropa femenina y casas de diseño gráfico. Extrañamente falta el rock barrial; con sus voces tan trabajadas y su complejísima performance instrumental; copia nacional/ futbolizada de lo peor de los Stones. Si. En este ritual rockero no figura ni Cielo Razzo, ni Jóvenes Pordioseros, ni Los Piojos (que si bién detesto es quizá el mejor representante de la plebe barrial) ni La Renga, ni El Bordo, etc. Pero ya que los nombramos: ¿No quieren pasar por el conservatorio aunque sea dos añitos? ¡Dos añitos nomás! Bueno, para finalizar; quien quiera ir, vaya. Y tome mucha Pepsi. Yo me conformaré con un “Vasco Viejo”.
El siguiente texto es de un amigo. Me gusto mucho cuando lo lei por primera vez, y le pedí permiso para publicarlo, ya que iba a aparecer en una revista. "Ningún problema" me contestó. Así que esta hoy publicado.
Espero que lo disfrutan, yo coincido bastante con su opinión. Más adelante volveremos al tema música.
EL ARTE Y LAS CLASIFICACIONES
Sabemos que resulta difícil abordar al arte desde los prejuicios propios; con un pensamiento que gusta de las clasificaciones. En cuanto a la música; es muy común, por ejemplo; en los circuitos artísticos cristianos; el utilizar el concepto “música cristiana”; para referirse a cualquier género (rock, pop, etc.) interpretado por músicos de creencias cristianas. También es común el referirse a la música, aunque esta vez interpretada por artistas que están fuera de dicho circuito; con el nombre de “música secular”. El gran problema es el siguiente: decir “rock cristiano” o “rock secular”; es similar a decir “rock budista”, “rock peronista” o “rock zapatista”. Es un género musical; y el músico que está detrás es quien tiene una ideología cristiana, o la que fuera. El oyente luego elige si se identifica con tal ideología, o no. No hay “solos de guitarra cristianos” ni “golpes de batería seculares”. Es interesante observar que algunas bandas, tienen la costumbre de ocultar un tanto las creencias espirituales de sus integrantes; quizás “para no mezclar” (fe con trabajo) para quizá no ser rotulados. Se colocan tales músicos en una postura en la que dicen “preferir dejar que sus letras hablen por si mismas” y luego evaden el tema siempre que pueden; para no quedar así “clasificados”. Tenemos algunos ejemplos de esto en Evanescence (muchachos de ínfulas mas marketineras que góticas) o en Creed (una suerte de Pearl Jam “cristiano” y con pocas luces). “La música no es el mejor lugar para hablar de ideas religiosas” pensaran algunos. Pero en algún punto; sin que haga falta pasar a los encasillamientos; la música; al igual que el resto de las artes; es precisamente el mejor lugar para trabajar todo tema. Si el arte no es un espacio de liberación, de expresión, de verdad; vamos por mal camino. Sería más que interesante que todo artista se posicione al lado de cualquier otro artista con otra ideología diferente a la suya con libertad, y sin tomar distancia.